Le atribuyen a Petro la baja de Bendito Menor tras cuestionarla: así fue la contradicción
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha reaccionado con vehemencia al "mortífero operativo policial" registrado en Río de Janeiro, Brasil, que ha sido catalogado como el más letal de la historia del país, dejando un saldo de más de un centenar de muertos. Petro utilizó su plataforma en la red social X para tildar la acción de "barbarie".
El violento suceso ocurrió el martes, cuando policías ingresaron a las favelas del norte de Río en una operación dirigida contra el poderoso grupo narcotraficante Comando Vermelho. El asalto, marcado por un intenso fuego cruzado, resultó en al menos 119 muertos, cifra que incluye a cuatro policías.
El día después de la operación, los residentes de la favela Vila Cruzeiro, en el complejo Penha de Río de Janeiro, alinearon más de 50 cuerpos en la plaza de su barrio, dejando "imágenes de guerra" que incluían "cadáveres mutilados y apilados" y fuertes "acusaciones de 'ejecuciones'" por parte de los familiares de las víctimas.
La condena de Petro fue directamente política, al vincular el operativo con una ideología específica, en un claro ataque al gobernador regional y a la derecha brasileña.
"Dolor de pobres. La barbarie es el común denominador de las extremas derechas," dijo Petro este miércoles en X.
La operación policial fue calificada como un "éxito" por el gobernador regional Cláudio Castro, un político de derecha cercano al expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, quien defiende una política de "mano dura contra el crimen."
Petro, quien es cercano al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, comparó el operativo con la "peor época del paramilitarismo en Colombia", señalando que aquellas alianzas con el ejército dejaron una "estela de sangre."
El presidente colombiano citó específicamente la Operación Orión, llevada a cabo en 2002 en un barrio deprimido de Medellín. Petro recordó que aquella incursión dejó "casi un centenar de desaparecidos y más de 80 muertos", y que dicha intervención le costó al Estado colombiano una "condena de la Corte Interamericana de Derechos Humanos."
El "Giro" en este contexto es la respuesta desde el gobierno brasileño de Lula, la cual se alinea con la condena a la violencia, y la mención a las tensiones políticas que rodean a ambos países.
El ministro de Justicia brasileño, Ricardo Lewandowski, aseguró que el presidente Lula estaba "horrorizado" con la cantidad de muertos. Lula abogó por una estrategia menos letal y más enfocada en la desarticulación de las cúpulas criminales: "Precisamos un trabajo coordinado que alcance a la columna vertebral del tráfico (de drogas, ndlr) sin poner a policías, niños y familias inocentes en riesgo."
La violenta redada en Río se produce justo una semana antes del inicio de la COP30 en la ciudad amazónica de Belém. Además, el informe recuerda que los gobiernos de Colombia y Brasil —aliados y detractores de la derecha— enfrentan "fuertes tensiones" con la administración estadounidense de Donald Trump, quien impuso sanciones económicas contra Petro y sus allegados y elevados aranceles contra el gobierno de Lula. La declaración de Petro se suma a una creciente ola de críticas regionales contra las políticas de seguridad de la derecha en América Latina.
Considerando que el operativo dejó más de cien muertos y que el presidente Petro lo tildó de "barbarie", ¿cree que la comparación con la Operación Orión de 2002 en Colombia es una analogía histórica precisa sobre los riesgos de los operativos de "mano dura" o una instrumentalización política del dolor para atacar a la extrema derecha? Comente su análisis sobre la postura del presidente Petro.
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