Le atribuyen a Petro la baja de Bendito Menor tras cuestionarla: así fue la contradicción
La decisión del Gobierno de Donald Trump de revocar la visa estadounidense al presidente Gustavo Petro ha provocado un quiebre diplomático que se extiende hasta el interior del gabinete colombiano. El gesto de la administración Trump, tomado después de que Petro instara a los soldados estadounidenses a "desobedecer órdenes" en una protesta en Nueva York, ahora se ha convertido en un llamado a la acción para los funcionarios del Gobierno del "cambio".
La tormenta inició con la acción de la canciller Rosa Villavicencio, quien, durante la mañana de este lunes, anunció la renuncia a su propio visado para viajar a Estados Unidos, en clara señal de rechazo a la medida tomada contra el jefe de Estado.
Inmediatamente, el ministro del Interior, Armando Benedetti, amplificó el gesto y exigió una "cascada de renuncias" de visados por parte de los funcionarios públicos, transformando el incidente diplomático en una prueba de fuego de la lealtad política dentro del Ejecutivo.
“Debería haber la solidaridad por parte de todo el gabinete y de los funcionarios del Gobierno nacional que estén comprometidos con el presidente, y sobre todo con la injusta quitada de visa que tiene una connotación política dentro del marco de las Naciones Unidas que nunca debió haber sucedido,” sostuvo Benedetti.
Benedetti defendió la polémica intervención de Petro en Nueva York, argumentando que el presidente simplemente articuló lo que muchos líderes mundiales piensan, pero no se atreven a decir en voz alta: “Decirle a un soldado que no dispare contra unos niños no creo que sea para quitar la visa, se la deberían quitar es a Netanyahu,” afirmó, señalando al presidente de Israel, aliado de Trump.
A pesar de la escalada, el ministro Benedetti intentó bajar el tono a la crisis bilateral, asegurando que el conflicto se circunscribe a las figuras presidenciales y no a las naciones:
“Las relaciones entre los dos países están bien. Lo que está mal es la relación entre Trump y el presidente Petro.”
Sin embargo, la realidad muestra que el viaje de Petro a Nueva York fue la culminación de varias semanas de alta tensión. El Gobierno Trump ya había descertificado a Colombia en la lucha contra el narcotráfico, citando el aumento de cultivos ilícitos, la reducción de la erradicación forzada y la negativa de Petro a extraditar a cabecillas criminales.
Petro utilizó la plataforma de la ONU para presentarse como el “presidente descertificado,” sugirió la desobediencia militar a Trump y pidió acciones internacionales contra Netanyahu. La solicitud de Benedetti a la renuncia masiva de visados es un acto que busca unificar al Gobierno en torno a Petro y desafiar directamente la autoridad de la administración Trump en respuesta a la descertificación y la revocación del visado presidencial.
La decisión de la canciller Villavicencio y el llamado de Benedetti marcan un precedente inusual en la política exterior colombiana, elevando la disputa a un acto de dignidad política y obligando a cada funcionario del gabinete a tomar una postura clara en la confrontación con Estados Unidos. Si la "cascada" se materializa, podría tener graves consecuencias prácticas para las negociaciones y la coordinación entre los dos países.
¿Cree que la renuncia masiva de visas por parte del gabinete sería un gesto efectivo de "dignidad nacional" o un error que dificultaría la gestión diplomática de Colombia con Estados Unidos? Comente su análisis.
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